Somos un ministerio cristiano de motociclistas comprometidos con llevar el mensaje del Evangelio a las calles, caminos y destinos donde Dios nos guíe. Nos une la pasión por Cristo, la hermandad entre guerreros de fe, y el deseo ardiente de servir, discipular y edificar a otros dentro y fuera del asfalto. Somos un grupo diverso de creyentes, forjados en carácter y convicción, que rueda con propósito, con identidad y bajo autoridad espiritual. No somos iglesia, pero amamos a la Iglesia; no reemplazamos la congregación, sino que la honramos con nuestro andar.
Aunque somos un MM, nos regimos por las reglas, tradiciones y la cultura de la vieja escuela de los motoclubs serios y en forma.
“Esfuérzate por presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que interpreta correctamente la palabra de verdad.” —
2 Timoteo 2:15